Una ecuación con demasiadas incógnitas...
Tras un mes en dique seco, vuelvo al blog.
Ha sido un mes interesante que empezó con unos días de vacaciones en Bélgica y que termina con un gran concierto, Bruce Springsteen en Sevilla.
El viaje a Bélgica ha sido genial, 5 días intensos en los que he estado en Bruselas, Brujas, Gante y Amberes. Bruselas, la capital del país y sede de las instituciones de la UE, es una ciudad para pasear y perderse, de hecho, eso hice. La verdad es que a pesar de tener un plano en el bolsillo, no lo utilicé y me dejé llevar. Cuando estás por el centro sólo hay que localizar la torre del ayuntamiento en la Grand Place y pasear.
Brujas es una ciudad de cuento en la que parece no pasar el tiempo, casas bajas y canales, un decorado que propicia desconectar del trabajo y de lo que dejas en Sevilla, despejar la mente y disfrutar de unos días de vacaciones en el corazón de Europa.
Gante es otra ciudad de cuento, algunos toques parecidos a Brujas pero con estilo distinto. Parece como si el tiempo se hubiese congelado, salvo por las bombillas de bajo consumo en las farolas y el McDonals tan céntrico.
Amberes es una ciudad para pasear, esta vez de compras, ya sean tecnológicas, ropa o diamantes (existe un barrio en el que sólo venden diamantes, que por cierto es un barrio en el que viven judíos ortodoxos que usan iPhones).
Esta foto en concreto es de la estación de tren de Brujas, en la placa se listan los nombres de los caídos en la segunda guerra mundial que eran de mencionada ciudad.
En el puerto de Amberes existe un castillo que domina el río y en el que se puede encontrar las siguientes placas:


Que conmemoran la liberación del puerto de Amberes por tropas canadienses, británicas y polacas en el otoño de 1944, tanto tras la liberación como en su cincuenta aniversario.
El museo del ejército belga es enorme, tiene una colección sobre las dos guerras mundiales que te harían estar horas y horas, pero además tienen un hangar lleno de aviones de todas las épocas.
Tras la vuelta de Béligica, con el consiguiente botín de chocolates, gofres y cervezas, tanto para repartir como para mi disfrute personal, tocó la vuelta al trabajo. Una vuelta algo fría, tanto por la gente de alrededor como por la más cercana, un jarro de agua fría tras el calor de los que dejé en Bélgica. Pero bueno, como el trabajo tiene la importancia justa y, por ahora, sólo de 8 a 15, pues uno se tiene que dedicar a otras actividades, como por ejemplo, la temporada 5 de Lost.
Personalmente, la temporada 5 de Lost es la mejor de todas. Los flashbacks y flashforwards llevados al culmen máximo. No quiero decir nada, por si hay alguien que no la haya visto, pero va a ser complicado esperar al estreno mundial de la sexta:
Después de Lost, tocó ir al teatro, concretamente "Soñando a Bécquer", una obra muy interesante, en un marco con bastante magia, el patio de la facultad de bellas artes, con una visita previa al panteón de los ilustres sevillanos, en el que está enterrado el poeta.
Y bueno, como no sólo de viajes, series y teatro vive el hombre, hay que trabajar un poco. La verdad es que estoy volviendo a la normalidad y estoy dejando de llevarme trabajo a casa, si bien tengo algunas horas extras acumuladas gracias a nuestro proyecto de este año en sistemas: mejore su CPD.
Esto, que podría parece un consejo del tío de bricomanía, es el resultado del plan de trabajo anual del equipo de sistemas. Un nuevo rack, un buen SAI, varios switches de red, un KVM-switch, varios servidores, un clúster de servidores de entornos de desarrollo con Proxmox... En fin, para ser un área de la que dicen que no hace nada, en una empresa en la que en 2007 todos los sistemas eran un PC con windows 2003 server que andaba debajo de una mesa y que tenía un contaplus, un dominio y carpetas compartidas, en 2009 se cuenta con un CPD, una red completa a Gigabit Ethernet, troncales en fibra a 2 Gbps, un CPD, 2 racks de servidores, etc, y bueno, la cosa sigue avanzando.
Como tanto trabajo no es sano, también hay que divertirse y ¿qué mejor forma que acabar el mes de julio viendo al Boss?. Pues sí, al fin un gran concierto en Sevilla, el gran Bruce Springsteen y la E Street Band. Casi 3 horas de un concierto sin cortes, sin descanso, en la que un Boss entregado (y pasando bastante calor) derrochó energía y nos regaló una noche mítica:
Y claro, esa noche mítica había que terminarla con una cena en buena compañía. ¿Dónde cenar en Sevilla a casi las 2 de la madrugada?, pues está claro, el Tijuana Tex-Mex de la calle Asunción.
Bueno, y tras este resumen del último mes, ¿a qué viene el título del post?. En un post anterior comentaba que vivir no es más que resolver un problema de optimización (de esos que son llamados NP-Hard porque son complicados de resolver) en los que tenemos una función objetivo (ser felices), una serie de variables a optimizar y un conjunto de restricciones. El grado de complejidad de nuestra vida depende de dos cosas, del número de restricciones que nos impongamos y el número de variables que introduzcamos en la ecuación.
Realmente nadie sabe cuántas incógnitas tiene la ecuación que define nuestras vidas: gente que va y viene, compañeros de trabajo, empresas, proyectos, compañeros de clase, amigos, vecinos, familiares, desafíos... y realmente nadie se va a parar a contarlas ni a escribir una ecuación para analizarla y resolverla.
Vivir es todo lo contrario, es algo mucho más caótico, ya que no nos dedicamos a meter todas esas variables en un ordenador y a obtener los resultados. La resolución pasa por ensayo-prueba y error, en eso consiste el aprendizaje del ser humano, equivocarse, aprender y sobreponerse a cada tropiezo que encontramos por el camino.
Una amiga, a la que quiero mucho, dice que soy algo neurótico y que analizo demasiado las cosas antes de hacer algo, probablemente esté en lo cierto, no lo niego, de hecho hay muchas veces que pienso cómo me sigue aguantando, pero aunque la vida sea un proceso de ensayo, prueba y error, me sigue costando eso de actuar sin pensar, no es que me vaya a poner a plantear un sistema de ecuaciones o a plantear una función objetivo a optimizar con una serie de restricciones, pero el pequeño esquema mental no hay quién me lo quite todavía de la cabeza.
He de reconocer que esta vez los planes han salido bastante bien.
Hasta el siguiente post, pero hasta entonces, aquí un artículo interesante sobre ecuaciones, variables y modelos de preferencias en la toma de decisiones, escrito por mis profesores del máster.
Ha sido un mes interesante que empezó con unos días de vacaciones en Bélgica y que termina con un gran concierto, Bruce Springsteen en Sevilla.
Brujas es una ciudad de cuento en la que parece no pasar el tiempo, casas bajas y canales, un decorado que propicia desconectar del trabajo y de lo que dejas en Sevilla, despejar la mente y disfrutar de unos días de vacaciones en el corazón de Europa.
Amberes es una ciudad para pasear, esta vez de compras, ya sean tecnológicas, ropa o diamantes (existe un barrio en el que sólo venden diamantes, que por cierto es un barrio en el que viven judíos ortodoxos que usan iPhones).
Para un aficionado a la fotografía, a la arquitectura y a la segunda guerra mundial, viajar a Bélgica puede aunar las tres aficiones. 568 fotos pueden atestiguar mi afición por la fotografía, la verdad es que la cámara que me compré en navidades fue una buena inversión y con sus 10 Mpx he podido tomar muy buenas fotos. ¿568 fotos de qué? pues entre las fotos personales y las típicas de turista, hay una buena colección de la arquitectura de cada una de las ciudades en las que he estado y, además, algunas pinceladas sobre la segunda guerra mundial (bueno, pinceladas y una colección del museo militar belga).
Era curioso encontrar placas conmemorativas en estaciones, oficinas de correos, iglesias:En el puerto de Amberes existe un castillo que domina el río y en el que se puede encontrar las siguientes placas:
Que conmemoran la liberación del puerto de Amberes por tropas canadienses, británicas y polacas en el otoño de 1944, tanto tras la liberación como en su cincuenta aniversario.
El museo del ejército belga es enorme, tiene una colección sobre las dos guerras mundiales que te harían estar horas y horas, pero además tienen un hangar lleno de aviones de todas las épocas.
Personalmente, la temporada 5 de Lost es la mejor de todas. Los flashbacks y flashforwards llevados al culmen máximo. No quiero decir nada, por si hay alguien que no la haya visto, pero va a ser complicado esperar al estreno mundial de la sexta:
Después de Lost, tocó ir al teatro, concretamente "Soñando a Bécquer", una obra muy interesante, en un marco con bastante magia, el patio de la facultad de bellas artes, con una visita previa al panteón de los ilustres sevillanos, en el que está enterrado el poeta.Y bueno, como no sólo de viajes, series y teatro vive el hombre, hay que trabajar un poco. La verdad es que estoy volviendo a la normalidad y estoy dejando de llevarme trabajo a casa, si bien tengo algunas horas extras acumuladas gracias a nuestro proyecto de este año en sistemas: mejore su CPD.
Esto, que podría parece un consejo del tío de bricomanía, es el resultado del plan de trabajo anual del equipo de sistemas. Un nuevo rack, un buen SAI, varios switches de red, un KVM-switch, varios servidores, un clúster de servidores de entornos de desarrollo con Proxmox... En fin, para ser un área de la que dicen que no hace nada, en una empresa en la que en 2007 todos los sistemas eran un PC con windows 2003 server que andaba debajo de una mesa y que tenía un contaplus, un dominio y carpetas compartidas, en 2009 se cuenta con un CPD, una red completa a Gigabit Ethernet, troncales en fibra a 2 Gbps, un CPD, 2 racks de servidores, etc, y bueno, la cosa sigue avanzando.
Como tanto trabajo no es sano, también hay que divertirse y ¿qué mejor forma que acabar el mes de julio viendo al Boss?. Pues sí, al fin un gran concierto en Sevilla, el gran Bruce Springsteen y la E Street Band. Casi 3 horas de un concierto sin cortes, sin descanso, en la que un Boss entregado (y pasando bastante calor) derrochó energía y nos regaló una noche mítica:
Y claro, esa noche mítica había que terminarla con una cena en buena compañía. ¿Dónde cenar en Sevilla a casi las 2 de la madrugada?, pues está claro, el Tijuana Tex-Mex de la calle Asunción.
Bueno, y tras este resumen del último mes, ¿a qué viene el título del post?. En un post anterior comentaba que vivir no es más que resolver un problema de optimización (de esos que son llamados NP-Hard porque son complicados de resolver) en los que tenemos una función objetivo (ser felices), una serie de variables a optimizar y un conjunto de restricciones. El grado de complejidad de nuestra vida depende de dos cosas, del número de restricciones que nos impongamos y el número de variables que introduzcamos en la ecuación.
Realmente nadie sabe cuántas incógnitas tiene la ecuación que define nuestras vidas: gente que va y viene, compañeros de trabajo, empresas, proyectos, compañeros de clase, amigos, vecinos, familiares, desafíos... y realmente nadie se va a parar a contarlas ni a escribir una ecuación para analizarla y resolverla.
Vivir es todo lo contrario, es algo mucho más caótico, ya que no nos dedicamos a meter todas esas variables en un ordenador y a obtener los resultados. La resolución pasa por ensayo-prueba y error, en eso consiste el aprendizaje del ser humano, equivocarse, aprender y sobreponerse a cada tropiezo que encontramos por el camino.
Una amiga, a la que quiero mucho, dice que soy algo neurótico y que analizo demasiado las cosas antes de hacer algo, probablemente esté en lo cierto, no lo niego, de hecho hay muchas veces que pienso cómo me sigue aguantando, pero aunque la vida sea un proceso de ensayo, prueba y error, me sigue costando eso de actuar sin pensar, no es que me vaya a poner a plantear un sistema de ecuaciones o a plantear una función objetivo a optimizar con una serie de restricciones, pero el pequeño esquema mental no hay quién me lo quite todavía de la cabeza.
He de reconocer que esta vez los planes han salido bastante bien.
Hasta el siguiente post, pero hasta entonces, aquí un artículo interesante sobre ecuaciones, variables y modelos de preferencias en la toma de decisiones, escrito por mis profesores del máster.
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