Anécdotas (II)

Una de las cosas que no he llegado a comprender nunca es la manía, que tienen algunos que van de sobrados, de emplear términos y acrónimos técnicos sin ton ni són, quizás para demostrar al resto de asistentes a la reunión o participantes en la conversación que controlan cantidad del tema.

En este tiempo me he encontrado gente de lo más diverso, pero creo que el primero de la lista es A.M., propietario de una empresa del sector a la que acudimos a una reunión para ver el hosting de la web de una asociación con la que estuve colaborando un tiempo. Hablábamos del hosting de la web, y pensando en que la web tendría actualizaciones y parches, pregunté si me iban a dejar acceder por SSH, a lo que este personaje me contestó: "sí, pero por un non-well-known port". Inquietante respuesta, que traducida al castellano viene a decir que "sí, pero por un puerto distinto del 22".

Hace poco, estuve en una reunión-gabinete de crisis a la que también asistió él, estábamos hablando del rendimiento de una plataforma que había salido a producción en diciembre y que ya advertimos que había que optimizar, pero claro, eso no se hizo y la cosa degeneró bastante. El caso es que la BBDD de la plataforma estaba saturada, había consultas que colapsaban y dilataban los tiempos de respuesta, así que nuestro amigo, en vez de decir que la cola de espera de las peticiones aumentaba, soltó en la reunión la siguiente perla: "la waiting queue va en aumento".

Con lo bonito que es nuestro idioma, no entiendo la manía que tienen algunos técnicos en usar anglicismos, supongo que será para aparentar que controlan mucho pero realmente acaban por demostrar lo contrario si se sientan en la mesa con gente de un perfil técnico similar.

Comentarios

WellDoneBoy ha dicho que…
Pues sí, desonfiad de los que hablen en jerga porque ellos serán los asnos en el reino de los cielos. Ya lo dijo Jesús de Judea o su primo el de la tienda de ultramarinos. En Ben Hur tenía un breve papel pero fue eliminado en el montaje para que la película no quedara muy larga. William Wyler era muy perfeccionista y siempre le negaron su arte al dirigir, nunca lo consideraron un auteur; hoy día, revisitando películas suyas como El Coleccionista (The Collector) vemos su particular estilo de dirección y su impronta en el acercamiento a los personajes y los escenarios.
La jerga es algo odioso.
Ya está todo dicho.

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