Reporting trimestral corporativo (2ª parte)

Después de una tarde haciendo el friki, en la que me he comprado una miniatura de un X-Wing y una figura de Alien (que pienso poner en la mesa de la ofi en cuanto la ordene un poco) y que ha culminado con una cena en el Wok de la Avenida San Francisco Javier, me toca seguir con el Reporting Trimestral.

El Reporting Trimestral es una cosa que se hace en mi empresa, cada tres meses como su propio nombre indica, para contarnos lo bien que vamos, lo buenos que somos y, de vez en cuando, algún rapapolvo y/o toque de atención. Lo único interesante de esta reunión (de la que no te puedes escaquear) es el cerveceo que hay después de la misma, supuestamente para fomentar el team building (concepto del que hablaré en un post).

Total, que dado que últimamente me prodigo poco por aquí, esto se parece un poco Reporting Trimestral de mi empresa.

El caso es que en el anterior post hablé de las películas que había visto, a las que tengo que añadir 2001, una odisea en el espacio del genial Stanley Kubrick, un poco más de cine bélico con Tobruk y la magistral Batman: El Caballero Oscuro; pero creo que hoy toca hablar de música, que es un tema que hace tiempo que no toco y a algún concierto he asistido en este tiempo (aunque algunos sea mejor olvidar).

Creo que si hay que destacar un concierto a los que haya ido este año (Héroes del Silencio fue el año pasado) ese es el del West-Eastern Divan. Esta orquesta formada por músicos Palestinos e Israelíes y capitaneada por el genial Daniel Barenboim realiza una gira todos los veranos y realiza parada en Sevilla para ofrecer uno de sus conciertos. El programa fue sublime: La Sinfonía Concertante de Haydn y el primer acto de La Walkiria de Wagner.

El West-Eastern Divan fue concebido en 1999 en las mentes de dos artistas e intelectuales: el israelí, Daniel Barenboim, y el palestino, Edward Said. Decidieron crear un taller para jóvenes músicos de Israel y otros países de Oriente Medio con el propósito de combinar el estudio y el desarrollo musical con compartir el conocimiento y la comprensión entre culturas que han sido tradicionalmente rivales. En este taller, los participantes mejoran su nivel musical mientras conviven con jóvenes de países que pueden estar en situaciones de conflicto con el suyo propio. Sus primeras ediciones transcurrieron entre Weimar y Chicago hasta que, en 2002, se estableció definitivamente en Sevilla gracias al apoyo institucional y financiero de la Junta de Andalucía.

Sin duda alguna, uno de los mejores conciertos a los que ha asistido en el Teatro de la Maestranza, incluyendo aquel año en el que vino Myung whun Chung y la orquesta de la Ópera de la Bastilla con La Arlesiana de Bizet, no sólo por la interpretación de los jóvenes músicos, o la genial dirección de Barenboim, sino por el ambiente y la complicidad de orquesta-director con el público. Una de las ovaciones y aplausos más largos a los que he asistido nunca.

Por desgracia, no todo a lo que voy es tan bueno y me deja tan buen sabor de boca como este concierto (por cierto, que en esta temporada en la Maestranza han programado Tristán e Isolda y El Cascanueces), y como estaba programado todos los meses de agosto, una nueva feria de Málaga tenía que comenzar...

La feria de Málaga es un cúmulo de constrastes que, tras tantos años, aún no llego a comprender del todo. Pretenden que sea una feria única pero cada vez se parece más a la feria de Sevilla, salvo por el tema casetas en el que Málaga gana por goleada, están eliminando el componente que la hacía única: la feria del centro para dotar de mayor relevancia al paseo de caballos del recinto ferial (que anda ubicado entre un polígono industrial, el hipercor y el palacio de congresos, vamos en el quinto pino).

Bueno, pues si por algo se caracteriza la feria de Málaga son por sus galas en el auditorio municipal y las galas de inicio y fin de feria. En estas galas podemos encontrarnos lo más granado y nutrido del panorama musical actual y los grandes maestros del humor.

Grandes noches de humor se han vivido con Justo Gómez, el dúo sacapuntas o Chiquito de la Calzada, las grandes estrellas de Canal Sur, la TV oficial del régimen.
En el panorama musical, Enrique Iglesias, Camela, El Consorcio, Rosario Flores, Chenoa... cotas que pensaba yo que no se podían superar hasta que vi el programa de este año: David Bisbal, David Bustamante, El Arrebato y Georgie Dann, grandes conciertos que he tenido que sufrir este año, al igual que tuve que sufrir a Enrique Iglesias o, el peor de todos los conciertos en los que he estado, Camela y su "Cuando zarpa el amor".

Hay que reconocer que no todo lo que he visto en Málaga me ha parecido tan malo, he de reconocer que para la música soy bastante especial, y quizás, algo exigente. El caso es que he asistido a conciertos como el de Presuntos Implicados, Ana Belén o Miguel Bosé que sí me hicieron pasar un buen rato.

Bueno, pues la segunda parte del Reporting llega a su fin, me queda el volumen 3 en el que hablaré de Internet y de los libros que me estoy leyendo.

Hasta el siguente reporting!

Comentarios

Olga FL ha dicho que…
A ver si escribimos un poco más en el blog ¿no?
Ya te vale desde agosto.
te lo digo porque yo estaba igual, pero ahora he puesto un post. Así que me toca darte caña...

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