Reporting trimestral corporativo (1ª parte)
Últimamente tengo el blog algo abandonado y me he pegado más de un mes sin escribir en él. En todo este tiempo tampoco es que haya estado salvando al mundo o trabajando por la no proliferación de las armas nucleares, nada más lejos de la realidad...
Aprovechando la tranquilidad de mi retiro en Málaga, ya que con la excusa del partido de baloncesto España-USA de las olimpiadas he logrado escaquearme de ir a la Feria de Málaga y quedarme en casa, he decidido poner un poco al día el diario de a bordo.
Pues durante este mes de julio y lo que llevamos de agosto la verdad es que he estado liado en lo de siempre, es decir, centrado en el trabajo y entregando los últimos trabajos del máster. Como contrapunto, sí que he salido algo, aprovechando el regreso momentáneo de nuestro amigo que vive en Austria, básicamente, salidas gastronómicas que engrosan la lista de lares del buen comer que vamos descubriendo poco a poco.
Otra novedad interesante ha sido la recepción de mi licencia de golf, handicap 36, con la que se supone me dejarán jugar en algún campo :-)
También he cultivado las culturales y he retomado el cine, la música y la lectura.
Con respecto al cine, he ido al cine en un par de ocasiones y he rescatado clásicos (y no tan clásicos) en DVD.
Comencé las sesiones de cine con una película sencilla y que no me hiciese pensar. Buscaba una película mala, vacía de argumento y casposa. La elección estaba clara, John Rambo, una película en la que un Stallone adicto al botox se lía a matar a birmanos cuando éstos secuestran a unos misioneros. Lo que yo decía, una película que jamás se llevará un óscar y con un argumento tan simple que mis neuronas ganaron una merecida hora y media de descanso.
Tras John Rambo, y siguiendo la estela del cine bélico, decidí rescatar un poco del cine bélico del de antes, concretamente mi favorito, el cine ambientado en la Segunda Guerra Mundial. Empecé con La Brigada del Diablo, una peli de 1968 con William Holden que trata de la creación y entrada en combate de la primera unidad de fuerzas especiales de los EEUU. La película está muy bien y es un poco un mix entre Los Doce del Patíbulo y Un puente my lejano.
La siguiente película fue una que hasta la fecha no había visto nunca, La Batalla de Inglaterra, que aunque la película se llame así, en realidad no fue una batalla si no una serie de operaciones aéreas que libró la RAF para interceptar los cazas y bombarderos de la Luftwaffe alemana desde Julio de 1940 a Mayo de 1941 y en la que se hizo célebre la frase de Winston Churchill: "Nunca tantos han debido tanto a tan pocos". Con un reparto coral y repleto de estrellas de la época y dirigida por Guy Hamilton, un habitual en las películas de James Bond, es una película que narra las victorias de la RAF y como su resistencia y tesón lograron frenar a la maquinaria bélica alemana.
Dejé las armas y me pasé a la vida contemplativa en un monasterio de la mano de Sean Connery
en El Nombre de la Rosa, un thriller medieval de lo más interesante en el que Fray Guillermo de Baskerville debe resolver una serie de misteriosos asesitanos que se están produciendo en un monasterio en el que se va a celebrar una cumbre entre los Franciscanos y los emisarios del Vaticano.
Tras la estancia en el salón de casa decidí que era hora que me diera el aire así que salí al cine convencional a ver dos de los estrenos del momento, Hancock y KungFu Panda. He de reconocer que Hancock me gustó, y eso que no soporto a Will Smith, tiene un argumento original y Charlize Theron está estupenda y tiene un papel la mar de sorprendente. KungFu Panda es un poco la traducción a dibujos animados del lema de Nike: Just Do it, o el famoso, "si quieres puedes". La peli está entretenida, pero el doblaje de Florentino Fernández cansa un poco. Creo que volveré a verla en V.O. porque Jack Black, Dustin Hoffman o Angelina Jolie son motivos suficientes como para volver a revisar esta película en V.O.
Luego hablaré sobre música, creo que eso se merece otro post, al igual que los planes para el verano y los libros que he leído. Así que para finalizar la parte del reporting dedicada al cine, también he de añadir a la lista algunos otros títulos vistos en la T.V. (en la que algunas veces hay buen material):
-Ciclo James Bond en Canal Sur 2 Andalucía: El hombre de la pistola de oro y La Espía que me amó
-Ciclo Star Wars en Antena 3: El Imperio Contraataca
Y para finalizar, la revisión de una de mis series favoritas de todos los tiempos: M*A*S*H

Aprovechando la tranquilidad de mi retiro en Málaga, ya que con la excusa del partido de baloncesto España-USA de las olimpiadas he logrado escaquearme de ir a la Feria de Málaga y quedarme en casa, he decidido poner un poco al día el diario de a bordo.
Pues durante este mes de julio y lo que llevamos de agosto la verdad es que he estado liado en lo de siempre, es decir, centrado en el trabajo y entregando los últimos trabajos del máster. Como contrapunto, sí que he salido algo, aprovechando el regreso momentáneo de nuestro amigo que vive en Austria, básicamente, salidas gastronómicas que engrosan la lista de lares del buen comer que vamos descubriendo poco a poco.
Otra novedad interesante ha sido la recepción de mi licencia de golf, handicap 36, con la que se supone me dejarán jugar en algún campo :-)
También he cultivado las culturales y he retomado el cine, la música y la lectura.
Con respecto al cine, he ido al cine en un par de ocasiones y he rescatado clásicos (y no tan clásicos) en DVD.
Comencé las sesiones de cine con una película sencilla y que no me hiciese pensar. Buscaba una película mala, vacía de argumento y casposa. La elección estaba clara, John Rambo, una película en la que un Stallone adicto al botox se lía a matar a birmanos cuando éstos secuestran a unos misioneros. Lo que yo decía, una película que jamás se llevará un óscar y con un argumento tan simple que mis neuronas ganaron una merecida hora y media de descanso.
La siguiente película fue una que hasta la fecha no había visto nunca, La Batalla de Inglaterra, que aunque la película se llame así, en realidad no fue una batalla si no una serie de operaciones aéreas que libró la RAF para interceptar los cazas y bombarderos de la Luftwaffe alemana desde Julio de 1940 a Mayo de 1941 y en la que se hizo célebre la frase de Winston Churchill: "Nunca tantos han debido tanto a tan pocos". Con un reparto coral y repleto de estrellas de la época y dirigida por Guy Hamilton, un habitual en las películas de James Bond, es una película que narra las victorias de la RAF y como su resistencia y tesón lograron frenar a la maquinaria bélica alemana.
Dejé las armas y me pasé a la vida contemplativa en un monasterio de la mano de Sean Connery
Tras la estancia en el salón de casa decidí que era hora que me diera el aire así que salí al cine convencional a ver dos de los estrenos del momento, Hancock y KungFu Panda. He de reconocer que Hancock me gustó, y eso que no soporto a Will Smith, tiene un argumento original y Charlize Theron está estupenda y tiene un papel la mar de sorprendente. KungFu Panda es un poco la traducción a dibujos animados del lema de Nike: Just Do it, o el famoso, "si quieres puedes". La peli está entretenida, pero el doblaje de Florentino Fernández cansa un poco. Creo que volveré a verla en V.O. porque Jack Black, Dustin Hoffman o Angelina Jolie son motivos suficientes como para volver a revisar esta película en V.O.
Luego hablaré sobre música, creo que eso se merece otro post, al igual que los planes para el verano y los libros que he leído. Así que para finalizar la parte del reporting dedicada al cine, también he de añadir a la lista algunos otros títulos vistos en la T.V. (en la que algunas veces hay buen material):
-Ciclo James Bond en Canal Sur 2 Andalucía: El hombre de la pistola de oro y La Espía que me amó
-Ciclo Star Wars en Antena 3: El Imperio Contraataca
Y para finalizar, la revisión de una de mis series favoritas de todos los tiempos: M*A*S*H
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Besos
Marga