Los Milongueros, que no la película de Pajares y Esteso Los Bingueros, son una especie muy común en los tiempos de crisis que corren y que se mueven de empresa a empresa repartiendo presentaciones en PPT y tarjetas de visita, es decir, técnicos comerciales, comerciales pre-venta, asesores comerciales, en definitiva, comerciales.La verdad es que desde que ando metido en sistemas el número de visitas de comerciales ha crecido exponencialmente, si bien es cierto que antes andaba metido en otras labores que dejaban poco margen al contacto con empresas que no fuesen aquellas con las que trabajábamos. No es rara la semana en la que llama algún comercial para presentar su empresa, líneas de trabajo y, la frase del millón, que le contemos posibles vías de colaboración.
Milongueros puedes encontrar de muchos tipos, formas y procedencia:
Tenemos a los milongueros de multinacionales y grandes compañías a los que les lavaron el cerebro y les metieron un implante en el que llevan grabadas las frases de la compañía y frases para reuniones del tipo "tenemos el foco puesto", "vosotros no sóis nuestros clientes, somos compañeros y formamos un equipo" y "este tema debe tratarse en una reunión a alto nivel".
Por el contrario tenemos a los milongueros de pequeñas empresas venidas a más, que suelen ser empresas locales que intentan meter la cabeza en administraciones públicas para ir ganando más prestigio. Este tipo de milongueros se caracterizan por llamarte todos los días para preguntarte por otros proyectos que se lleven en la empresa, para que les pases contactos de compañeros o para que les des explicaciones de por qué no les has adjudicado algo. Tienen un detalle muy particular y es que aprovechan la mínima ocasión para darte la tarjeta de su vecino, cuñado, primo, etc por si alguna vez buscas un tornero fresador, un fontanero o un matón de la mafia...
Entre un extremo y otro podemos encontrar híbridos de lo más curioso, por ejemplo el milonguero del concurso público que lo podríamos definir como aquel comercial que llama a las empresas cuando sacan un concurso público para preguntar una tontería simplemente para que te suene el nombre de su empresa. Yo nunca entenderé este razonamiento, en fin, si quiero que alguien recuerde el nombre de mi empresa, me gustaría que lo asociase a términos como "excelencia", "calidad", "soluciones avanzadas" en vez de asociarlo a términos como "menuda chorrada que me ha preguntado" o, cuando te piden reunión, "menuda pérdida de tiempo de reunión" "ha venido a enseñarme el power point de la empresa y a preguntarme algo que podría haberme dicho por teléfono". Aunque la cosa podría ser peor y encontrarte con un milonguero de esta clase que se te presente en la oficina sin cita a preguntarte, por ejemplo, si puede ofertar por más precio que el máximo o si te puede ofertar menos cantidades de lo que pides...
Que ningún comercial se me enfade, sé que es un puesto complicado, de hecho yo no me vería capaz de desempeñarlo, pero creo que se pierde el horizonte y se deja de pensar en lo que busca el cliente. Como cliente busco la solución más ventajosa para mi empresa (y ojo, ventajoso no quiere decir ni lo más caro ni lo más barato), una oferta coherente, sólida y realizable técnicamente. Esos son los detalles en los que me suelo fijar, poco me suele importar que me suene o no el nombre de la empresa, si quiero saber más tiro de Google, TrabajoBasura, etc, más que recordar a una empresa por una pregunta de lo más tonta o de una visita inesperada con pocos modales de por medio.
Por cierto, milongueros no sólo hay en el mundo comercial, también podemos encontrarlos en nuestra propia empresa. ¿Quién no ha oído hablar de los vendedores de humo?, esos que van hechos un pincel a la empresa, hablan mucho, parecen que han hecho lo más grande y cuando analizas su trabajo resulta que trabajan menos que el seleccionador nacional de petanca. Estos para mí, son los peores porque al final lo que cuenta en un trabajo son los resultados, y de eso poco pueden aportar este tipo de personas.
De los milongueros intra-empresa, esos que trabajan con nosotros, me gustaría destacar a un tipo muy concreto, los del tipo FF (friendly-fire o fuego amigo) que suelen ser aquellas personas que tienen un trato muy cercano con el cliente y que con la ayuda de una conexión wifi, un portátil y Google, pueden llegar a dispararte más en una reunión que un americano en Irak. ¿Su especialidad?, desmontar tu presentación utilizando Google para ponerte más pegas que el propio cliente.
En fin, que este mundo de locos me plantea muchas preguntas que no soy capaz de responderme:
¿Es la situación económica actual la que ha aumentado el espíritu milonguero en las empresas?
¿Por qué criticamos a los milongueros pero si no nos envían un regalito por navidad o nos invitan a comer nos enfadamos?
¿Por qué la gente no piensa un poco en vez de aplicar al pie de la letra lo que dicen los MBAs? Lección 1, visita al cliente, pues allí que vamos
¿Por qué hay gente que no sabe dónde está el límite de hacer un seguimiento? ¿ven normal llamar todos los días hasta tres veces para ver si te has leído su oferta?
¿Por qué se tiene la creencia que es mejor que conozcan el nombre de tu empresa por una "cagada" a que no lo conozcan?
¿Por qué nadie se lee los pliegos de condiciones ténicas antes de hacer preguntas tan tontas?
¿Llegará el día en que un milonguero hable en una reunión sólo usando eslogans publicitarios de su empresa?

0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada