sábado 28 de marzo de 2009

Anécdotas (I)

Hoy viajando a Málaga en el tren, se nos sentó al lado un señor mayor que sin venir a cuento comenzó a hablar de la crisis, el tema estrella de todos los informativos, periódicos y corrillos.

Era curioso que conforme iba avanzando la conversación, este hombre iba contando su CV, que si era licenciado en economía, diplomado en magisterio, que si se había sacado un título de francés en la universidad de la Sorbona, etc. La verdad es que nunca he soportado a la gente que está todo el día echándose flores, sobre todo cuando sacan conclusiones precipitadas, como por ejemplo que yo era una víctima de la LOGSE y que, por tanto, no había estudiado ni me tomaba las cosas en serio... por cierto, estudié por el plan antiguo de la EGB-BUP-COU, estudié mi selectividad y fui a la universidad, vamos que este hombre ha dado en el clavo conmigo...

Este personaje tan “sobrado” me ha recordado algunos episodios de gente que me he topado y que han ido un poco pasados para mi gusto, aquí va el primero:

Recuerdo que estábamos en segundo de carrera, allá por el año 2000, era el primer año en el que empezábamos a estudiar asignaturas relacionadas con las telecomunicaciones, después de un primer cuso lleno de cálculo, álgebra y principios de electrónica. Arquitectura de Redes, Sistemas y Servicios era la asignatura que nos abría las puertas de las distintas tecnologías de comunicación que se usaban y la primera vez que nos poníamos a estudiar los protocolos de comunicaciones.

En esa época, la banda ancha era algo que brillaba por su ausencia, prácticamente acababa de surgir Supercable, se había aprobado por el gobierno la tarifa “plana” (bueno, más bien ondulada) para conexiones por módem, el ADSL no existía comercialmente y las pymes usaban la RDSI como conexión de datos.

Nunca se me olvidará la RDSI, de hecho, siempre que escucho RDSI lo relaciono con esta historia. Un compañero, M.R., cuyo padre trabajaba en Telefónica, fue uno de las primeras personas que conocí que se pasó del módem de 56K a una conexión de banda ancha de la época, se puso una RDSI en su casa. Cuando nos lo contó, lo flipamos, y claro todos estábamos expectantes a que se lo instalasen. M.R. en esa época, y creo que sigue igual, era un estudiante de teleco que iba a curso por año y le encantaba vacilar e ir de sobrado, ya fuese ligando (podría escribir un libro de conversaciones penosas escuchadas en la biblioteca de la escuela) o en alguna práctica de laboratorio o asignatura.

El caso es que cuando llegó el día siguiente de la instalación, le pregunté por su RDSI. Coincidía que estábamos viendo la RDSI en clase en ese momento, así que me comentó que la instalación había sido fallida, que no le funcionaba. Un fastidio, sobre todo porque le había contado a los 300 alumnos de 2º de teleco, y puede que 100 estudiantes de industriales, que le iban a montar una RDSI. Yo le pregunté si sabía por qué no le funcionaba el acceso, pensé que el instalador le habría dado alguna explicación, pero me contestó una frase que pasaría a los anales de la historia de la ESI de Sevilla: “No me llegan los asentimientos de las tramas”.

Esa frase me dejó descolocado, así que le pedí que me lo explicase. Me explicó que el instalador llegó a su casa, le instaló el módem RDSI en el PC de su casa y comenzó a probar, pero que no lograba establecer la conexión. Por lo visto, el técnico ejecutó desde el PC una aplicación de test en la que mi amigo vio los términos: ACK, LAPB y LAPD, tres términos que habíamos visto en clase, así que se aventuró a decirle al técnico, como buen estudiante de Ingeniería de Telecomunicación: “el acceso no funciona porque no están llegando los asentimientos de las tramas de datos que se están enviando desde el PC”. Yo creo que la cara que debió poner el instalador debió ser de póker, porque eso no tenía ni pies ni cabeza, por muchos términos “telequiles” que usase.

Claro, cuando nos contó eso en clase, y teniendo en cuenta lo sobrado que solía ir, todo el mundo se partió de risa con la historia y alguno que otro se la recordó durante el resto de años que estuvimos estudiando.

Al final, la RDSI acabó funcionando, por motivos que tampoco llegué a entender, el módem RDSI necesitaba estar conectado a un enchufe con toma de tierra, sin eso pues no funcionaba, así que su problema poco tenía que ver con los protocolos de RDSI, LAPD o LAPB, o los asentimientos (ACK) de las tramas de datos…

Todavía me río cuando recuerdo esta historia :-)

3 comentarios:

Cristina Enamorada dijo...

Muuuuuy fuerte la cosa.

Levantando el pais dijo...

Así acaba una de las historias más lamentables de la historia española contemporanea.

Carolina Mugier dijo...

Jwjejejeje, tarde o temprano alguien iba a publicarlo.